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alberTTo

Zinemaldi 2020 ~ Día 2

Tras una primera jornada de novedades para todos, comentarios, quejas, agradecimientos,... al final nos hemos adaptado sin dificultad a los protocolos establecidos para poder asistir a las salas con seguridad. Tanto la adquisición de entradas telemáticamente como la numeración de las mismas ha sido una sorpresa para todos. En nuestro caso, una modalidad que debería quedarse en futuras ediciones ya que se evitan aglomeraciones y malentendidos en las colas, así como optimizar ese tiempo que anteriormente perdías esperando que abriesen la sala, aunque como en todo, no todos están de acuerdo. Pero bueno, el cine es lo que importa y esto es lo que aconteció.

La primera en nuestra agenda era la vuelta a la pantalla de François Ozon con una película que ya desde su propio título nos transporta a muchos a una época de juventud, Summer of 85.
Mandarin Films
Ya es un hecho en la filmografía de este director el recurrir a las historias sobre el amor y la muerte, y en este caso lo vuelve a hacer pero desplazándose temporalmente al pasado, a un tiempo que quizá haya sido suyo también, haciendo de la película un acercamiento a su vida personal. Basándose en la novela La danse du coucou de Aidan Chambers, es un coming of age en toda regla donde el principal protagonista descubrirá su primer gran amor, el chico rebelde que por si mismo desprende un magnetismo especial, y con el que vivirá el verano más especial de su vida.

Aunque cortada con un patrón visto mil veces en este género, la verdad es que la película desprende su sello personal realizando un relato sencillo pero agradable, muy bien rodado, involucrando al espectador en ese aura juvenil que seguramente muchos habremos pasado en algún momento de nuestas vidas. Y esa complicidad es la que provoca que en cada acto nos cree sensaciones diferentes, siguiendo a nuestro protagonista en su alocada aventura, con una fotogradía que nos transporta a una Normandía llena de color. Magníficas interpretaciones tanto de Félix Lefebvre como de Benjamin Voisin dándole toda la credibilidad que necesitan sus personajes.

La siguiente en nuestra lista entraba dentro de la sección Nuevos Directores de la mano de Ben Sharrock, con una magnífica historia sobre la vida de los migrantes en países de acogida.
Caravan Cinema
Localizada en una poco habitada isla de las Highlands escocesas, la película es una total crítica hacia los gobiernos que, casi por obligación, se ofrecieron para acoger a migrantes provenientes de países en conflictos bélicos y darles una oportunidad para rehacer sus vidas. En tono de comedia con un humor que no cae en lo fácil, a menos que sea para ironizar sobre los típicos generalismos xenófobos, seguiremos la evolución de un muchacho sirio recién llegado en su aventura por integrarse tanto en el país inglés como en el grupo de compañeros en su misma situación junto con los que convive.

Fantástica actuación tanto del protagonista como de los secundarios, representando cada uno de ellos diferentes países que actualmente se encuentran en un precario estado donde poder vivir. El juego entre las diferencias culturales y la situación que les une será la mayor baza de esta película, donde de forma muy consciente nos harán ver una realidad que para muchos parece no existir. Apremiar sobretodo a la sencillez con la que se desarrolla, sin sobrecargarse en ningún apartado y enganchando al espectador con esta fantástica historia.

Seguíamos la jornada con la producción francesa Passion simple de la ya veterana directora libanesa Danielle Arbid.
Les Films Pelléas
Muchas han sido ya las películas que han tratado como tema principal la pasión y el deseo por otra persona, y esta que se nos ha presentado hoy no es que aporte nada nuevo a la materia. Como protagonista principal tenemos a una joven que, divorciada y con un hijo, mantiene una relación esporádicamente sexual con un joven de Europa del este, casado y con algún tipo de negocio turbio. El cliché perfecto de masculinidad atractiva estándar. La parte dramática viene dada por la divergencia en los sentimientos entre uno y otro, ya que ella por su parte cada vez siente más dependencia por él, y él parece seguir queriéndola solamente para salir de su rutina habitual.

El problema es que, aparte de la ya explotada trama, los demás apartados que la componen no destacan prácticamente en nada. Incluso el reparto actoral deja mucho que desear, teniendo a un actor que, aunque con presencia, muestra muy pocos recursos en su interpretación, y a una actriz que sí consigue transmitir sensaciones, pero que al no ser seguida por un igual la cosa se queda en ascuas. Predecible, monótona y sin poso para que una vez terminada de ver se pueda recurrir para darle alguna que otra vuelta comentándola.

Y cambiando de tercio para poder airear un poco los ánimos, uno de los trabajos que más esperábamos, el documental Crock of gold dirigido por Julien Temple.
Wild Atlantic Pictures
Quizá el músico escocés Shane MacGowan no sea demasiado conocido fuera del universo punk, pero con su grupo The Pogues llegó a marcar la diferencia al fusionar la música tradicional de su país con las estridencias que dicho movimiento tenía por bandera. En este documental, el productor y gran amigo de MacGowanJohnny Depp, ha querido dar a conocer al mundo la ajetreada y polémica vida a través de conversaciones, entrevistas y recopilaciones tanto de memorabilia como de historias personales rescatadas del entorno del artista.

Para ello ha escogido a Temple como director, ya veterano en la materia, y que aún sin ser uno de los mejores documentales vistos hasta la fecha, la verdad es que el acercamiento al artista sin ningún tipo de reparos le da una idea al espectador de lo que llegó a ser y a hacer este personaje. Lo más interesante, como suele pasar en estos casos, son las historias personales que el propio MacGowan cuenta de primera mano, y que aún siendo muy exageradas, la verdad es que viniendo de él son totalmente creíbles. Una oportunidad para descubrir o redescubrir a este artista y su carrera musical.

Y para terminar la jornada y dentro de la sección Perlas, la película francesa DNA, escrita, dirigida y también protagonizada por la polifacética artista Maïwenn.
Why Not Productions
Con un planteamiento inicial que se presentaba muy interesante, la directora parece haber realizado un trabajo muy personal y cercano a su propia vida. Una madre con tres hijos, separada y al parecer con una vida complicada, tiene como una de las personas más cercanas a su padrastro, el cual la acogió y le dio una oportunidad para poder tener una vida decente. Pero tras la muerte de éste, vendrán una serie de complicaciones tanto con su familia adoptiva como con ella misma, al querer conocer más sobre sus orígenes reales.

Rodada de forma natural, como si de una serie de reuniones familiares se tratase, llena de conversaciones multitudinarias y reacciones muy auténticas, la verdad es que su inicio es bastante prometedor. Pero a medida que pasa el tiempo no parece avanzar en la trama, quedándose atascada siempre en el mismo tema, redundante hasta que se produce el cambio de acto. En su segunda parte, la de la búsqueda de sus orígenes, acaba siendo también bastante anodina y sin aportar mucho más que el hecho de sentir ese afán de la protagonista por saber. Tiene sus momentos, pero no acaba siendo de las destacables.

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