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19 mayo, 2026

Freejack

Caratula
  • Título traducido: Freejack (Sin identidad)
  • Director: Geoff Murphy
  • Guión: Steven Pressfield, Ronald Shusett
  • País: United States of America Año: 1992 Duración: 110 min
  • Música: Trevor Jones  Fotografía: Amir Mokri
  • Compañía: Morgan Creek Entertainment
  • Intérpretes: Emilio Estevez, Mick Jagger, Rene Russo, Anthony Hopkins, Jonathan Banks
  • Género: Ciencia ficción, Acción

Sinopsis
Cazarrecompensas del futuro invaden el presente en busca de nuevos cuerpos para unos millonarios. Justo antes de estrellarse, el piloto de carreras Alex Furlong (Emilio Estévez) es evacuado de la cabina de su coche y transportado al futuro en el año 2009. Está muerto… y luchando por su vida. Es un prófugo ("freejack"), un extraño en el más extraño de los mundos, y Vancendak (Mick Jagger), un implacable buscador ("bonejacker), puede conseguir una recompensa inimaginable si es capaz de entregarlo...
Morgan Creek Entertainment

Escenarios futuristas que hoy día hemos pasado de largo y tecnología que todavía no hemos visto desarrollar, hacen de esta película uno de los últimos vestigios que quedan de la serie B de ciencia ficción. Pura nostalgia ciberpunk que aún teniendo sus años, sigue desprendiendo ese encanto con presupuesto de superproducción que tanto gusta a los que crecimos alquilando cintas de vídeo.


Y es que Morgan Creek Entertainment puso toda la carne en el asador para este proyecto. Por aquel entonces, la productora estaba en racha y apostó fuerte para que Freejack fuese su gran pelotazo de ciencia ficción. Se nota que hubo ambición en el proyecto ya que no escatimaron en nada: un reparto lleno de pesos pesados, unos escenarios y un diseño de producción que aparentemente no tienen pinta de ser "económicos", y una banda sonora con lo mejor del momento... Aunque desgraciadamente, la taquilla no le devolvió todo el amor que se esperaba.


El guion, basado libremente en la novela Immortality, Inc. de Robert Sheckley, es tan imperfecto como entretenido, pero ahí reside parte de su gracia. La estructura es la de una clásica película de "fugitivo", pero con la peculiaridad de que el protagonista no tiene identidad en la sociedad. Además, los diálogos son puro cliché noventero cargado de frases lapidarias que hoy dia nos hacen mucha gracia a los nostálgicos, pero que no se pueden tomar en serio. ¿Qué podía haber indagado un poco más en el debate sobre la compra de cuerpos en vida como receptáculo para ser más longevos? Qué va, mejor optar por la acción y los fuegos artificiales.


El encargado de llevar la batuta fue el neozelandés Geoff Murphy, el cual venía de rodar cosas batante interesantes, metiéndole un ritmo bastante frenético. Su estilo visual es muy de la época, con mucha cámara en mano en las persecuciones, planos agresivos y una atmósfera cargada de humo y luces de neón. Y aunque el ritmo no decaiga, a veces la narrativa va a trompicones, como si Murphy tuviera prisa por llegar a la siguiente explosión en lugar de dejar que el mundo futurista respire un poco más, dejándonos quizá con ganas de algo más.


En cuanto al reparto, tenemos un mix de lo más bizarro. Emilio Estévez cumple como el héroe desorientado, aunque a veces parece que no sabe muy bien en qué peli está (como casi siempre). Un Mick Jagger haciendo de villano cazarrecompensas, con una presencia magnética donde se nota que se lo pasó pipa en su papel de tipo duro (por el cual fue nominado a mejor actor de reparto en los Saturn...). Tenemos también al gran Anthony Hopkins que, aunque parece que rodó todas sus escenas en una tarde, con solo mover una ceja ya le da a la cinta una clase que no se merece. Y para rematar a una Rene Russo que, como siempre, aporta la solidez necesaria para que te creas el drama romántico en medio del caos.


El apartado de efectos especiales son como una cápsula del tiempo. Nos encontramos en esa época de transición donde los efectos prácticos, las maquetas y las explosiones reales todavía mandaban, pero donde el CGI empezaba a tener más presencia. En este caso no se abusó de estos últimos y se apostó más por lo "palpable", así que dentro de lo que cabe, aún hoy día no acaban de chirriar tanto. Es un festín visual para los que amamos la estética industrial y sucia del futuro que imaginábamos por aquél entonces y al cual nos tenía tan acostumbrados el cine del momento.


En definitiva, una película que aguanta bastante bien el paso del tiempo para aquellos nostálgicos que también la disfrutamos en su momento, y que entra dentro de ese escaso club de películas de ciencia ficción que se rodaron durante ese periodo. Seguiremos rescatando alguna más...



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