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alberTTo

Sitges 2017 ~ Día 5

Ayer la jornada finalizó con una muy buena sensación tras ver varios títulos que seguramente serán candidatos a recibir los mejores premios al final de la semana. Aparte, pudimos ver grandes estrellas como Udo Kier, el cual recibía acompañado de un gran aplauso el premio honorífico.

La primera del día ha sido la coreana La Villana de Jung Byung-Gil
Con unos espectaculares primeros minutos, esta película engancha al espectador y mantiene su expectativa durante las más de dos horas que dura. Acción a raudales que bebe de los clásicos hongkonoses a la que se le pasa el filtro coreano con su toque especial para tratar el drama y el humor dentro del mismo. Cine de agentes especiales con una historia de venganza de trasfondo hacen que sea una de las favoritas, por lo menos de las asiáticas vistas hasta ahora.

La jornada seguía con Brawl in Cell Block 99 de S. Craig Zahler.
Se esperaba una buena película de este director que ya sorprendió con su genial Bone Tomahawk (2015), pero no que fuese tan magnífica. Thriller carcelario que comienza su desarrollo con un toque de seriedad y que va evolucionando junto al protagonista (interpretado por un genial Vince Vaughn) hasta el clímax final. Un final de fiesta desde el inicio del tercer acto se va calentando poco a poco y explota con un gran castillo de fuegos artificiales. Brutal.

Seguimos con El habitante de Guillermo Amoedo.
Con la excusa de un robo para dar comienzo a la película, Amoedo nos introduce en un relato de terror sobrenatural con posesiones demoníacas, paralelamente a través del cual desarrollará un drama sobre abuso y maltrato infantil. Una mezcla que con algo más de originalidad en su desarrollo seguramente hubiese sido más interesante, pero se queda en un trabajo sencillo y sin riesgos que muy justamente sale adelante.

Después le tocaba a la A prayer before dawn de Jean-Stéphane Sauvaire.
Impresionante y realista película basada en hechos reales donde nos introduce de pleno en una cárcel tailandesa. Rodada en formato casi documental, no da descanso al espectador en ningún momento, incomodándolo con la dureza de las imágenes y generando cierta ansiedad por la impotencia que el protagonista principal sufre ante el reto de sobrevivir. Muy recomendable.

Y para finalizar la jornada, Darkland de Fenar Ahmad.
Película que sin muchos aspavientos entretiene con su aire de cine negro y su temática de justiciero de la noche. Aprovecha la historia para hacer crítica social sobre el racismo y la situación precaria que a muchos de ellos les lleva a delinquir desde jóvenes. Bien realizada y con unas actuaciones correctas, no se le puede pedir más a thriller de bajo presupuesto.

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