Terrormolins 2017 ~ Día 6

Nos encontramos ya en el ecuador del festival y las propuestas que nos ofrecen siguen cautivando a los aficionados que se acercan a cualquiera de los dos espacios habilitados en esta edición. Y es que ayer comenzaba la jornada con una sesión retrospectiva, proyectando la siempre inquietante y terrorífica Funny Games (Michael Haneke, 1997) presentada ni más ni menos que por uno de sus actores principales, Arno Frisch.
Sin haber visto toda la filmografía del director austriaco, sobretodo sus trabajos para televisión, para mí ésta es su película más icónica o la que quizá más se acerca al género del terror. La inquietud que provoca en el espectador sin necesidad de ser explícito con las imágenes es tal que por si sola ya se ha convertido en una película de culto. Impresionante verla en pantalla grande, me ha sorprendido mucho comprobar que aún habiendo pasado muchos años desde mi última revisión, sigue estando tan fresca y causando las mismas sensaciones que siempre.

Una vez finalizada, el a propio Arno Frisch junto a Albert Galera tuvieron la gratitud de subir al escenario para contestar a las preguntas de los espectadores.
Cuestiones sobre el rodaje de la película, de su relación con el director y algunas personales hicieron que se diese a conocer un poco más el carácter y método de este actor austriaco.

Continuaba la tarde con una doble sesión difícil de conjugar entre las dos películas por su diferencia conceptual, pero al menos acertada en su orden de proyección, agradecido seguramente por algunos espectadores. La primera de ellas era Black Hollow Cage de Sadrac González, el cual junto al joven actor Marc Puiggener hicieron una breve presentación de su trabajo contando alguna que otra anécdota.
Película no muy fácil de digerir, la cual se puede hacer bastante pesada si no se aceptan las reglas del juego que se nos proponen desde un inicio. La historia se centra en una niña y su padre que viven en las afueras, rodeados de amplia vegetación, donde la pequeña encontrará una misteriosa caja negra que le desvelará cierta información referente a un cercano futuro. Paradojas temporales, relaciones familiares e invitados misteriosos son los elementos que se barajan en esta bien rodada película pero alargada en desarrollo. No es una mala idea pero hay algunos tramos centrales que se podrían evitar para mantener la espectación. Aún así, se agradece siempre que se lleven a cabo propuestas tan arriesgadas y que gracias a festivales de este tipo tengamos oportunidad de conocer.

Y para rematar la jornada, la norteamericana Tragedy Girls de Tyle MacIntyre.
Últimamente estamos viendo que un subgénero como el slasher sigue siendo una opción muy válida hoy día para llevar a cabo proyectos con un target dirigido al público más teenager. Esto es posible gracias a una actualización de sus parámetros, sobretodo por la inclusión del fenómeno de las redes sociales como principal opción, y esta película es una de esas. Divertida y muy entretenida, veremos como una pareja de amigas se enfundarán afiladas hojas para aumentar seguidores en su aplicación, instruidas por un asesino real. Otra vuelta de tuerca que la hace estar por encima de la media y tenerla muy presente si llega al circuito comercial habitual.

Y aparte de esta doble sesión que se marcaba como el acto principal dentro de la programación, se ha podido ver de forma totalmente gratuita en La Gòtica las películas Jackals de Kevin Greutert y Los Olvidados de Luciano y Nicolás Onetti.

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